martes, 6 de octubre de 2015

RETARDAR La Eyaculación

RETARDAR La Eyaculación

Cada hombre que lea este artículo seguramente se beneficiará.

La información aquí revelada, muestra parte del poder de los dos ejercicios que definitivamente convierten a un hombre normal en una máquina sexual.

Para la escritura de este pequeño artículo he sacrificado todas las consideraciones que no apunten a la sencillez y la simplicidad de estilo. Quien desee más información deberá descargar el libro completo que obsequio más adelante.

Al eyacular, la mayoría de los hombres tienden a perder rápidamente su erección, debido, a que la descarga ha aliviado temporalmente un estado de elevada tensión sexual (llamado miotonía).

Y no sólo un gran número de ellos eyacula prematuramente, si no que, muy pocos son capaces de venirse dos o más veces con la erección original, lo que normalmente origina un descontento y falta de goce en la pareja.

Lo primero que tú debes considerar es que el buen sexo es sin apuros.

Mientras más prolongues el retozo sexual antes del clímax, más satisfactorio será tu primer orgasmo.

Imagina que el orgasmo es un globo. Mientras más se infla, mayor es su tamaño y más estruendosa será la explosión.

Tómate más tiempo, aumenta la presión y te vendrás con mayor explosividad.

Este principio es válido tanto para la masturbación como para el coito.

Parte del proceso de entrenamiento consiste en “flexionar” o “contraer” el músculo púbico-coccígeo (músculo ubicado en la parte baja del abdomen que nos permite contraer o apretar el recto) para ejercitarlo, entonces, tratar de aguantar para que en el momento del orgasmo se pueda retener el fluido y evitar la eyaculación, a pesar de que se está experimentando un orgasmo.

Por tanto, prueba esta técnica contrayéndote según se aproxima el orgasmo.

Lo peor que puede pasar es que eyacules; pero la práctica continuada de este ejercicio te permitirá eyacular sólo cuando lo desees.

Los dos ejercicios arriba mencionados son llamados de “Expulsión” y de “Kegel” Click Here!(en honor al científico que desencadenó el tema).

En realidad todos los hombres y mujeres, de forma más o menos consciente, practican el ejercicio “de Expulsión” cuando han terminado de orinar y expulsan las últimas gotas.

Cuando se lleva a cabo un vigoroso movimiento de expulsión, es algo literalmente semejante a cerrar una llave de agua.Click Here! Por tanto, cuando el control sobre el músculo púbico-coccígeo es total, se podrá fácilmente abrir o cerrar la “llave” en el momento del orgasmo, lo que permitirá mantener la tensión y continuar disfrutando del placer de sucesivos clímax.

El semen descargado produce mucha tensión pero cuando el flujo es detenido y se retiene, el miembro permanece erecto y puedes venirte una y otra vez…

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